lunes, 12 de agosto de 2019

Vegetales crudos: Mucha vitamina A pero poco licopeno


En un artículo publicado online en Mayo de 2008 el British Journal of Nutrition, un grupo de investigadores de las universidades de Giessen (Alemania), Glasgow (Reino Unido), Southern California (LA, EEUU), Maastricht (Holanda) y Viena, se proponen estudiar, en una comunidad germana que sigue dietas muy estrictas constituidas prácticamente por alimentos crudos, en su mayoría vegetales, sus beneficios a largo plazo en lo que se refiere a los niveles en sangre de sustancias antioxidantes, concretamente de la vitamina A y de los carotenoides, tanto del beta-caroteno como del licopeno.

El licopeno y el Tomate


El licopeno, un antioxidante, es un pigmento del grupo de los beta-carotenoides, responsables del color rojo o anaranjado que presentan algunas frutas y verduras. A diferencia del beta-caroteno, el licopeno no se transforma en vitamina A.

El tomate es la fuente principal de licopeno, así como otras verduras y frutas que presentan colores intensos como la sandía, la papaya y el albaricoque. El tomate cocinado, sobre todo el frito, contiene más licopeno, liberado por la acción del calor, que el tomate crudo.

Han participado en el estudio 198 personas seguidores estrictos de una dieta de alimentos crudos, básicamente frutas y verduras, de los cuales 92 eran hombres y 106 mujeres. Los seguidores de esta dieta consumían como alimentos crudos una media del 95% del total (aproximadamente 1.800 gramos/día) de su ingesta, principalmente como frutas. Los resultados han sido los siguientes:

  1. Los niveles de vitamina A en el plasma eran normales en el 82% de los participantes, en tanto que el 63% tenían niveles de beta-carotenoides que se consideran eficaces para la prevención de enfermedades crónicas degenerativas como la enfermedad cardiovascular, el cáncer de próstata y la degeneración macular de la retina.
  2. En el 77% de los participantes los niveles del carotenoide licopeno, estaban por debajo de los considerados como de referencia en la población sana.
  3. El contenido en grasa de las frutas, verduras, nueces y aceite de oliva de las ensaladas, se ha mostrado como un componente significativo de las concentraciones en plasma de los carotenoides, tanto los beta-carotenoides como del licopeno, ya que son sustancias liposolubles.

La conclusión de los autores indica que los seguidores de una estricta dieta de alimentos crudos, basada en su mayoría en frutas y verduras, consiguen niveles en el plasma de beta-carotenoides y de vitamina A considerados, en tanto que antioxidantes, favorables para la prevención de enfermedades crónicas degenerativas, pero presentan niveles bajos de licopeno, otro importante antioxidante.