viernes, 1 de marzo de 2019

Evita el envejecimiento temprano de la piel: invierte en alimentos antioxidantes


¿Crees que aparentas tener la edad que tienes cuando te miras en el espejo? El envejecimiento de la piel es un proceso natural con la edad avanzada, pero los hábitos y el comportamiento de una persona suelen ser decisivos para definir la apariencia de la piel. Entre los diversos factores que contribuyen a ello están los factores genéticos, los factores externos - como la contaminación y la exposición a los rayos solares en épocas más cálidas - y los factores internos-como el humo y una alimentación deficiente.

La carencia de nutrientes, sobre todo de antioxidantes como las vitaminas C y E, contribuye a generar una gran cantidad de radicales libres que actúan en la piel. Como consecuencia de ello, el material genético se modifica y la proliferación celular disminuye, causando el envejecimiento cutáneo. Es imposible evitar por completo la formación de esos radicales libres, pero eso puede ser mitigado. Por tanto, seguir los mandamientos de una alimentación correcta es fundamental para reducir sus efectos.

Una alimentación equilibrada proporciona diferentes nutrientes que ejercen diversas funciones en el organismo, entre ellas, neutralizando los radicales libres, ayudando en la renovación de las células, mejorando así la salud y el aspecto de los cabellos, uñas y piel.

La buena noticia es que para conseguir esos beneficios, no necesitas mucho. Pequeños cambios de hábitos pueden hacer toda la diferencia en la salud de la piel. Ingerir al menos dos litros de agua al día, evitar los alimentos fritos y los alimentos refinados, hacer de cinco a seis comidas, consumir fibra y masticar bien los alimentos son ejemplos para mantener la piel más sana y bonita.

Además, el consumo de alimentos antioxidantes y nutrientes específicos contribuye a reducir al mínimo los daños a la piel.

Alimentos de color naranja


Proporcionan betacaroteno, un potente antioxidante que ayuda a combatir el envejecimiento celular y protege la piel contra los daños causados por el sol. Además, en el organismo se convierte en vitamina A, nutriente que actúa en la actividad genética responsable de la producción de colágeno y elastina, proteínas que dan sustentación y firmeza a la piel.

Los alimentos de este grupo son mango, albaricoque, zanahoria, melocotón.


  • Cereales completos y leguminosas: fuentes de vitaminas del complejo B y de zinc que actúan en la producción de colágeno y en el funcionamiento de enzimas antioxidantes.
  • Avena: rica en silicio, que actúa en la estructura de colágeno y elastina, además de contribuir a la renovación de los tejidos y tener acción antioxidante.
  • Frutas rojas: presentan grandes cantidades de polifenoles, sustancias antioxidantes que ayudan a neutralizar la acción de los radicales libres, responsables de los daños causados a la piel como manchas y arrugas.
  • Frutas cítricas: ricas en vitamina C, nutriente importante para la producción de colágeno, además de su excelente acción como antioxidante. El salmón y la sardina: fuentes omega-3, nutriente antiinflamatorio que ayuda a mejorar la hidratación de la piel. Ese nutriente también puede encontrarse en la linaza y en la chía.
  • Tomates y té verde: suministran polifenoles y flavonoides con acción antiinflamatoria y antioxidante. Rico en coenzima Q10, los tomates colaboran en la regeneración e integridad de la piel.